(Actualizado. 14:40) El Lucena CF podría estar ante sus últimos días de vida, en un momento en el que las horas se hacen eternas mientras el tiempo vuela. Cruel paradoja la que se da en el seno de la entidad aracelitana que en el día de ayer vio cómo todo cambiaba de la noche a la mañana. De la ilusión de hace unos días por comenzar una temporada histórica, en la que se estrenaba estadio y se participaba por primera vez en Copa del Rey, a la decepción de un club que vislumbra su final.
La última hora, además, en el conjunto lucentino no es para nada alentadora. Juan Jiménez, portavoz de la Junta Gestora conformada por la Plataforma Salvemos al Lucena, asegura que "esto es una muerte anunciada", con lo que las pocas esperanzas que restan para que el club se salve se apagan con agónico dolor. En este sentido, resume la situación que "va pasando el tiempo y cada vez queda menos". Entre las malas noticias surge una positiva, y es que Juanma Lobato no sólo ha acepta el 50 por ciento del cobro de la deuda acordado sino que renueva, aunque sólo sea verbalmente, con el equipo aracelitano.
Por otro lado, Jiménez insiste en que "hemos hablado con los jugadores que se niegan al 50 por ciento acordado", aunque con poco éxito. Con todo, asevera que "hay jugadores que han intoxicado a los compañeros hablando de que se les había ofrecido más, algo falso y que está entorpeciendo las gestiones". Sobre el tema, anuncia que "me consta que los jugadores se están llamando entre unos y otros" para solucionar el problema. En definitiva, el portavoz de la Junta Gestora desea que "no esperen hasta las doce y cinco, y a las doce y cinco el muerto está preparado para ser enterrado".
Tras un jueves intenso
La tarde de ayer, tal y como informó este diario, estuvo llena de intensidad y desesperanza a partes iguales para los miembros de la Plataforma Salvemos al Lucena que lucha aún, en forma de Junta Gestora, por mantener al equipo en Segunda B. Los entrenamientos se suspendieron, algo que se mantiene, a lo que hay que sumar la paralización total de las
gestiones en el conjunto celeste, que alcanza, incluso, la anulación del partido amistoso que los hombres de Falete iban a disputar mañana en Ciudad Jardín.
Todo porque varios jugadores decidieron faltar al acuerdo al que llegaron con la Junta Gestora, mediante el cual perdonaban el 50 por ciento de lo que se les adeuda. De hecho, el problema aumenta, pues de cinco se pasó a nueve futbolistas en la nómina de rebeldes. En la lista está, aunque de forma especial, Ariel Montenegro, que perdona la deuda en caso de que se le renueve el contrato. En caso contrario, rompería el pacto, algo que será lo más probable, dado que el vicepresidente primero de la gestora, Diego Del Pino, ha asegurado que "no se le puede renovar porque cobra mucho y debería rebajar sus pretensiones".
Además, por su parte Jiménez insiste y se muestra tajante en que "no vamos a soltar ni un euro, a no ser que lo hagamos por igual con absolutamente todos los futbolistas, ya sea en la AFE, en León o Madrid". A esta aseveración añade que los miembros de la Junta Gestora están "dispuestos a viajar, queremos trabajar, y algunos a perder sus vacaciones que las empiezan el lunes".
Paralización total
La tarde del jueves transcurrió con trabajo y más trabajo para los miembros de la Plataforma Salvemos al Lucena, con continuas conversaciones con aquellos jugadores que se niegan ahora a aceptar algo que ya se había acordado. "Algunos jugadores ya han cambiado de postura, pero hay otros que todavía no", comenta el portavoz de la Junta Gestora, que indica que se está en "un tira y afloja con algunos jugadores que creen que aquí hay algo más (económicamente)".
Como no se sabe qué sucederá finalmente, se ha "suspendido toda la actividad del club, incluidos los entrenamientos y el partido amistoso del sábado ante el Ciudad Jardín". En este momento, por tanto, el Lucena está completamente paralizado y la única labor que se lleva a cabo es la de "intentar convencer a los jugadores que acepten el 50 por ciento que se pactó", porque, e insiste en ello Jiménez, "el dinero está dispuesto para ser pagado".
De este modo, lógicamente, "el traspaso de poderes se firmaría en caso de que mañana se pudiera pagar a todos los jugadores", pero es algo que no puede producirse a no ser que se resuelva la problemática. Con todo, el optimismo que hasta ayer mismo mantenía el portavoz de la Junta Gestora se ha convertido en decepción absoluta, "aunque la esperanza es lo último que se pierde", y se le escapa alguna afirmación como "el Lucena va a desaparecer seguro".
Y es que si algo tienen claro en la Plataforma es que "en Tercera no nos hacemos cargo del equipo", por lo que el conjunto aracelitano se mantendría al amparo de Francisco Ramírez Aceituno, en caso de que el todavía presidente quisiera seguir al frente del club. Por este motivo, Jiménez considera que la salvación es "complicada, difícil", pues como argumenta "esto está en manos de cinco jugadores, a los que vamos a seguir insistiendo".
Reflexiones
No obstante, el Lucena CF tendrá hasta el lunes a las 00:00 horas para salvar la situación, debido a que el 31 de julio cae en sábado -mañana-. Pero todo pinta bastante mal, y Juan Jiménez resume que "yo lamento mucho todo esto, cuando estuvimos con los jugadores llegamos a unir las manos y decir: venga, por el Lucena". Con todo, y a pesar de que el problema parece lejos de solución alguna, hoy habrá una nueva reunión de la Junta Gestora, que mantiene que para solventar la deuda "o están todos los jugadores o no pagamos absolutamente a nadie".
Por otro lado, el portavoz de la Plataforma asegura que "hay jugadores que lo están pasando muy mal, que no tienen ni para pagar el móvil", por lo que se hace más dura la situación, y aunque Jiménez comprende la exigencia de esos pocos futbolistas que no acatan lo pactado recuerda que "al final van a dejar al resto de compañeros tirados". El tiempo se agota, y la esperanza y la ilusión que con que se vivía en el Lucena desaparecen a la velocidad de la luz.